lunes, 11 de octubre de 2010

Conocimientos básicos de tránsito para la infancia

CÓMO ORIENTAR ADECUADAMENTE LA EDUCACIÓN VIAL


Cada etapa de desarrollo del individuo y su nivel de maduración abarca ambitos y riesgos nuevos. La distribución de los accidentes en el espacio y la frecuencia de sus distintos tipos, son paralelos en cada etapa de maduración y capacidad, con la exposición al riesgo que la acompaña, según el nivel de movilidad e independencia que logra el individuo. La etapa inicial del ser humano cubre un ciclo integrado por períodos, cuya característica más sobresaliente en cuanto a movilidad y forma de transitar, es la de dependencia. Las particularidades en cuanto al desarrollo de los individuos durante este ciclo, imponen que los grandes acompañen y orienten a los chicos, situación que se invierte en el ciclo extremo opuesto de la vida, igualmente de dependencia, en el que los chicos, son los que deben acompañar y orientar a los grandes. Coincidentemente con la primer actividad desarrollada por un niño, a través de un espacio público y fuera del alcance de la mirada de sus progenitores, comienza el denominado período de movilización como independiente, el que semanifestará en sus distintas formas de transitar, ya sea como peatón, pasajero o conductor. El margen de movilidad del hombre según su edad, va acompañado de un gradual alcance y familiaridad de ámbitos, a los que accede paulatinamentede acuerdo a sus naturales posibilidades de avance. Estos escalones o alcances son: en primer instancia su vivienda y luego el vecindario. Este marcará sin lugar a dudasun hito: el primer “mandado” a dos cuadras de la casa; luego seguirá con el reconocimiento del barrio; el ir “solo”a la escuela; el recorrer la localidad; laciudad; la región, etc.


FUENTE: Material didáctico producido por la División Seguridad y Educación Vial de la DIRECCION DE VIALIDAD de la Prov. de Buenos Aires.

lunes, 4 de octubre de 2010

ACCIDENTES DE TRÁNSITO: TRAGEDIAS COTIDIANAS QUE PUEDEN EVITARSE.

Argentina ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito.
19 personas mueren por día; hay 6.672 víctimas fatales por año (2003) y unos 120 mil heridos de distinto grado y miles de discapacitados. Las pérdidas económicas del tránsito caótico y accidentes de tránsito superan los U$S 10.000 millones anuales.
Pero no se trata de números, sino de vidas humanas. De hombres, mujeres, jóvenes y niños, que vieron truncadas sus vidas a causa de un accidente de tránsito.
Son proyectos, sueños, ilusiones y esperanzas muertas. Familias destrozadas. Luchar para transformar esta realidad es el objetivo de Luchemos por la Vida.
Es como si un avión de pasajeros cayera todas las semanas muriendo unas 130 personas cada vez. Y si así ocurriera, seguramente, no estaríamos tan tranquilos. Las autoridades tomarían graves y urgentísimas medidas de seguridad.
No sucede lo mismo con los accidentes de tránsito. Tal vez, porque las muertes se producen de a una, de a dos, o de a tres. Los muertos en accidentes de tránsito no nos "llegan" tanto. Se los considera lejanos, creyendo que son cosas que les ocurren "a otros". Difícilmente se cree que cualquiera puede sufrir uno en el momento menos pensado. Nadie al subir a un automóvil experimenta el miedo que muchas veces se siente al despegar dentro de un avión.

Sin embargo, los accidentes de tránsito en la Argentina, son la primera causa de muerte en menores de 35 años, y la tercera sobre la totalidad de los argentinos.Las cifras de muertos son elevadísimas, comparadas con las de otros países (ver cuadro), llegando a tener 8 o 10 veces más víctimas fatales que en la mayoría de los países desarrollados, en relación al número de vehículos circulantes.
Al momento de los hechos, se dan muchas explicaciones (algunas reales, otras no tanto) pero que suelen poner siempre el acento -la culpa- del accidente en "los otros". Rara vez se analiza la conducta en el tránsito en primera persona.